La música evoluciona, se transforma y, como ocurre con todo fenómeno cultural, se reinventa. La música popular —o pop, para abreviar— es una de las que más cambios ha experimentado a lo largo de su existencia, dando lugar a una infinidad de subgéneros que se mueven de un extremo al otro de la cuerda. Entra esa absurda multitud de etiquetas que tratan de acotar sonidos concretos, encontramos el bedroom pop: una música minimalista, creada con pocos recursos desde la intimidad de una habitación.
La propuesta de Arlo Parks encaja precisamente en esa sensibilidad: melodías sencillas, distorsiones suaves y la voz tersa de la cantante se combinan a la perfección para crear una atmósfera acogedora y hogareña, capaz de hacer sentir al oyente como en casa allí donde la escuche.
Recientemente ha lanzado su último sencillo, de carácter más hedonista, inspirado en el beat del pirate radio y compuesto por tres canciones que condensan a la perfección la vida nocturna queer y el salir de fiesta: Get Go, una pieza que explora la identidad propia, el amor y el pisar la pista de baile como consuelo y una forma de terapia para combatir el desamor, dejándose llevar por la música y los cuerpos en movimiento; Heaven, que pone palabra a esos momentos idílicos en los que uno querría congelar el tiempo y permanecer por siempre en ese instante; y, por último, 2SIDED refleja el anhelo de que esa persona especial acabe correspondiéndote en algún punto de la noche.
Como afirma la propia artista: “Muchas de esas historias se han perdido… no existe demasiado material visual y, en muchos casos, solo quedan fragmentos de esas historias. Pero siempre surgen fiestas autogestionadas en espacios no normativos. Y me gusta pensar que, desde una perspectiva más de base, la gente sigue manteniendo vivo el espíritu de esos espacios.”
Autora: Paula García Salido















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