Sus vidas se entrelazaron cuando eran tan solo unos adolescentes y, dos décadas más tarde, el trío escocés formado por Alloysious Massaquoi, Kayus Bankole y Graham ‘G’ Hastings permanece unido en el mismo grupo que los vio crecer: Young Fathers.
Con agrupaciones como esta, queda claro que, hoy en día, querer clasificar un sonido bajo el peso de una sola etiqueta se ha quedado algo anticuado. Pero, si hubiera que describirlos en una palabra, no sería un adjetivo, sino un adverbio: demasiado. Demasiado caóticos para subirse al vagón del mainstream y, al mismo tiempo, demasiado pop para los más experimentales.
Y es que la textura sonora de su propuesta es única: quizás no lo suficientemente normativa como para alcanzar un reconocimiento masivo, pero sí lo bastante excepcional como para que su talento los haya llevado a crear la banda sonora de 28 años después. En sí, su música podría encasillarse dentro del hip-hop progresivo, pero limitarlos a solo a eso sería quedarse corto: cada álbum experimenta con géneros de lo más heterogéneos, haciendo de su discografía un poliamor de sonidos de lo más rimbombante.
Recientemente han colaborado con la aportación de su canción Don’t Fight the Young al álbum solidario HELP(2), lanzado al público por War Child Records, una discográfica comprometida a ayudar a las infancias que se encuentran en zonas de conflicto. El título es un breve adelanto del tema que trata la canción, que viene a ser una llamada de atención para proteger a las nuevas generaciones y denunciar un problema que, tristemente, está ocurriendo simultáneamente en diferentes partes del mundo.
“Es un título evidente, pero sentíamos que era justo lo que teníamos que decir en este momento: no ataquéis a los jóvenes, no bombardeéis a los niños, no hagáis las cosas que están pasando. Lo elegimos precisamente por la fuerza que transmitía.”
Autora: Paula García Salido















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